20060706

Solo son ganas de deshacerme lentamente frente a ella, el sexo es una manera perfecta para dejarme llevar y es la razón para el amor carnal que tanto finiquita en palabras cuando termina el quehacer. Las voces a la nada, sublime música en hallazgo de fantasías que se dejan caer sobre mis oídos, en mi piel y se escurren entre mis dedos. Y es justo esa vibración la que rompe el cristal que guarda tus deseos, mis caricias armoniosas con tu música empalagosa, como caricias de tarde en la playa. El lamento que se deja caer en el silencio rastrero de los besos sabor mandarina mientras todo el día pienso en una frase que se hace grande, como burbuja que crece hasta que explota efímera y no queda nada, nada, solo esta soledad leal a mi silencio. Ya te estoy echando de menos y aún te tengo a la vista. ¿Quién manda? Yo con mis miserias para solamente conquistarte o tu majestuosa mujer que me dejas acceder a tu médula entre las visiones en que entrevero un ser magnifico sin atreverme a entregarme.
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