20060715

Éramos un dos de nadie ¿Qué es la compasión sin tantito odio?, probablemente solo cariño haciendo énfasis en no querer ser algo mas que una patética sonrisa de gracias. Ahí, después de un largo mutis, se dejo caer en silencio sobre sus prejuicios para descubrirse agónica, claramente estaba en su fase afásica, en la que no es buena para quererla, pero si para ambicionarla. Esa belleza tenue de lo inalcanzable, su sonrisa del momento que no se deja descubrir y lo que más me impresiona es lo tétrica que puede ser esa ausencia aséptica y depurada que me gusta tanto, ese gusto amargo que tengo por la ponzoña y sus aletargamientos previos a tenerla antes de transgredir mi alma. Nadie, nadie en el mundo está tan dispuesto como yo.
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