20060531

Sentado en un café, solitario, rodeado de prójimos que no conoce, se queda viendo el fondo de la taza y se susurra a si mismo:
-Gané, gané
Solo para quedarse meditabundo inmediatamente
-Tengo tu cuerpo pero no mi alma, perdí tu respeto, mi dignidad, mi manera de ser: pero eso si, gané, gané… y es algo que me hace sentir bien. Bueno, es cierto, al final, nos podríamos haber salvado los dos si hubiésemos dejado todo en la fantasía y simulando que fue cierto mientras el tiempo… pasaba y nos sosegábamos. Si ya te tenía ¿Para qué te tomé?
Toma el último trago de café y sale de la cafetería arrastrando su sombra, no tiene ninguna gana de llegar a su cita.
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