20060920

Preciosa y con mirada de lince, inmaculadamente limpia, con la mente en blanco mientras avanzaba delante de mi saliendo de la regadera, no soportaba verme caminando desnudo atrás de ella, escuchando sus pasos, seguirla era un placer, la naturaleza anárquica de sus razonamientos se contraponían con su voz firme y dulce con la que exponía sus pensamientos cuando volteaba y se paraba de frente, viéndote a los ojos:
-¿Qué es la riqueza sino tener, compartir y estar interconectados unos con otros
-Acaso tu identidad personal es la fuente de toda riqueza
-Bueno, la capacidad de entender y escuchar asimismo es un bien
-Al final es ahí donde adquieres tus conocimientos y empiezas a experimentar, oyendo y prestando atención
-Que es… como regalar un poco de tu tiempo
-¿Y el movimiento? La capacidad de viajar y estar en varios lugares también es un valor que nos une
-Parto para no morir es la idea, no permanecer en lo mismo
-Siempre que no sea como sociedad en conjunto
-Y si me arrepiento de algo… tiene algún sentido seguir recordándolo.

De ves en cuando, las horas cambian de dueño con pudor y en un silencio casi pecaminoso mientras aun en mi ausencia y escuchándote trato de prestarte más atención, pensé que sería otra vez cuando terminaría de leer tus ojos para entenderte mejor, y que más, como personaje solo tenía esa mirada para seducirte con esa fijación que se clava en disfrutar y repetir los secretos de los puritanos
Ahora estoy seducido por sentir las emociones bordadas de tu humor acre, el estira y afloja de tus ideas que se dejan caer en mis ojos cuando me ves
-Desahógate, que solo es una disforia de genero, ¿Quién puede disfrutar después de haber conocido el sexo de esa manera tan rápida y triste?
-Una vez más ¿Tienes algo contra las lágrimas?
-Quizás Dios tiene un sentido del humor que no entendemos y ese es el problema, lo tomamos demasiado en serio. Uno pasa el tiempo buscando, preguntando; cuando por fin hallas, cuando tienes una respuesta, ¿qué sigue?
-Encuentras que el camino es el destino, caminar, caminar, caminar… y en mi caso solo escuchar

Y para mi que con un cuarto de kilo de angustia y presumir de temperado navego fácilmente, siempre me ayuda a que la gente me vea bien y no le interese descubrir secretos de mi vida, que a fin de cuentas desenterrar mi propio cuerpo y ver que no eres lo que aparento, pues, no es fácil.
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