20061016

Tengo un olvido nuevo, ¿Quién soy?
Salí del café y me pediste que te llevara a casa, como en los buenos días
-Tengo un cadáver en el ropero
-Ni siquiera tienes ropero en tu cuarto
-Es una metáfora, es una carga que traigo en la conciencia
-¿Por chaquetera? O solo te gusta dejar tu aroma al irte para que te recordemos
-Es algo difícil entenderte, es algo que no puede ser visual, necesito oírlo y sentirlo en los poros para entenderlo
Llegamos a un parque y me estacioné, de repente me levantaba y andaba, caminaba hasta dejar atrás los recuerdos. Alguien dejaba una estela, eras tú, a quien yo seguía no se si por el olfato o la vista. Un pequeño dejo permanecía en mi mientras regresaba, era como un recuerdo que en lugar de desaparecer, cada momento era más vivido y se complementaba con tu nombre mientras hablaba maravillas de mi mismo y como te quiero
-Mientras más te exhibes, menos bella eres, tus bondades radican en la discreción de quien eres y no necesitas demostrarlo
-¿Me idolatras?
-No puedo idolatrarte porque eres muy bella, eres mi referente, mi punto de vista y mi dejar de hacer
-No quiero decir que soy feliz, me parecería absurdo ser lo en función de alguien más, ingenuamente absurdo: como el seguir enamorada, confundiendo el sexo con el amor y la amistad
-¿Es una respuesta o una promesa el estar enamorada?
Y solo me quede esperando tu siguiente respiración, cada vez mas pausada, cada vez más tranquila y poseedora del escenario, las hojas apenas se movían mientras avanzabas y yo al observarte delante de mi te justificaba. ¿Quien es algo un día después?
-Siempre es necesario un espacio para nosotros mismos, se feliz por mi
Y ese fue el argumento para mi soledad… La función de la angustia es no sentirme solo, sentir el sentimiento para ser conciente de cómo soy y viajar hacia la felicidad haciendo algo, simplemente algo que me mantenga ocupado, buscar la verdad, encontrarla y no poder demostrarla.
Tú triunfas y yo muero un poco, modifico mi sentido del humor para entenderte y deducir el protocolo que te mueve. Ahora estoy para ser, no para hacer. Con total desparpajo me pusiste a hilvanar un momento que resultara entre cruel y erótico, entre la risa y el llanto que imaginaba sería el resultado… pero terminó siendo la causa porque si yo no te pertenecía, ¿Por qué me dabas ordenes?
Fueron tiempos difíciles, un día después, ella, desapareció por quince días, se escudo en un estado de fuga, una amnesia que no sabemos hasta hoy si fue a propósito o solo un gesto de estupor a la vida.
-¡Que huevos tienes!
Después se esfumó de lo habitual para dejar un hueco en su vida, desde lo más sutil hasta lo más prosaico, Con una relación disociativa entre lo que es y lo que se esconde en esa escapada amnésica y lo que menos entendí es porque regreso como si nada
-Desperté en un hotel de cinco estrellas en Veracruz preguntándole al futuro y me quedé en el cuarto hasta que se acabó el crédito de mi tarjeta, me daba miedo salir y… no sentir nada, sentirme miserable, me encerré tranquilamente a ver el tiempo pasar con la paz del encierro en que no pasa nada, y de repente… ahí te voy, pues me di cuenta que no sabía quien era y mis actos estaban limitados a ver y oir el mar por la ventana, y esperar el servicio al cuarto para comer entre susurros que me dejaban pensar quien soy, oí voces que me hincaban en la cama y se dejaban caer en mis oídos esperando saber quien soy, mientras todo giraba en torno mío en vez de rodar con las leyes de la física alrededor de la gravedad de mi depresión hotelaria
-Caminamos en la vida y somos inconcientes de que aún siendo felices, el mañana es cada día más incierto, ¿O no?
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