20071110

Eso (era algo físico, lo sé) iba tomado de la mano con hacer daño a alguno de los dos, limpiar alguna culpa que no se podía penar después. Pero alguna ventaja tenía que haber en el anónimo de ambos dentro de ese cuarto barato, ignoto a cualquier orilla en que emprendí con nada y aun no me lo acabo aunque no era nada, ni siquiera sueño. Tan solo el hecho de poder despertar al día siguiente y saber que ya no estábamos solos en nuestro universo particular, la sombra era de alguien, algo, que estaba entremetido en nuestras pieles separándonos como humedad pegajosa y uniéndonos como pegamento que no era ni mi sudor, ni el suyo. No, solo dividiéndonos como la divisoria en medio de una calle que indica un sentido para circular en que la avenida es la misma y sin embargo va y viene a diferentes destinos y el contrasentido… no se da. Todos transmitimos dos clases de mensajes, buenos o malos, fríos y calientes, amables hostiles etc. Yo percibí los buenos, y eso, siempre es una cualidad que suma.
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