20131218

La fiesta

Sí, no era una persona adecuada para el tiempo, no le importaba ser su propio error: sentía como su pasión se alejaba de la forma de sus caderas y respiró profundamente, para expirar un suspiro. Tomó las curvas de la banca del parque como modelo para su cuerpo que se pliega, y entre molesta y afligida se resbaló de a pocos en las miradas de los que pasaban, hundiéndose, haciéndose pequeña se desparramó en desgano. Miraba de reojo a los que caminaban y no la observaban, se sentía ridículamente frágil. Aun sin moverse se siente grotesca y sola. Son muchos años de sentirse anónima, para ahora ser el meollo de su vida. Era tonto pensar que no volvería a ser igual, ni jamás la misma. Son muchos años tratando de sobrevivir, y… ¡no se resigna a llegar a su fiesta de cumpleaños!
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