20070507

Cierra dando un portazo,
-He vuelto-, dijo secamente, evitando mirar a los ojos a su pareja. La cama cruje mientras se sienta entre un desplante de -Es mía- y verla directamente a los ojos para solo pedirle un vaso de agua. La lagartija que se asomaba antes tímidamente en la ventana, ahora se queda observando la escena fijamente. Se hace de aire y de repente movió el cuello como oteando el lugar y dio media vuelta y se fue.
-Es domingo y ya vamos para tres meses
-¡Y lo que falta! ¿Quién dijo que sería fácil?
-Mira, ahora está tranquilo tratar de arreglar las cosas. Pero no siempre será así
-¿Qué escrúpulos te detienen?-
-Todos, mi único quehacer es desesperarme… aunque me mires así.
-Si has vuelto es para darle un sentido a la vida que no lo tiene, revivir el puesto que está al final de la plaza. Estresar mi existencia no es una solución
-Necesitaba olvidarme por un tiempo. Salir en la mañana, regresar en la tarde y olvidar de noche
Todos habíamos salido, uno a uno se fueron del otro lado y sin remedio, pero cada día está más gruesa la migra. El último de apenas ocho años salió con las manos en las bolsas y la mirada perdida sin valor para mirar atrás y nunca se volvió a saber de él.
Cuando lo vio entrar, que contento sintió -¡Me habías prometido no regresar!- su sonrisa era buscada desde hace tiempo entre la promesa de los dólares en efectivo y un poco de temor por tenerlo cerca.
Publicar un comentario

Archivo del Blog