20070406


Viajar para contar y al terminar, mientras los parpados se cierran, como las hojas del libro de lo recorriste este día se dejan acariciar por la obscuridad de la noche. Todo se queda allí afuera, pero hace mucho frio para seguir y las reglas de la prisa me obligan a adelantar algo para mañana, y a rajarse al cerro, doce grados bajo cero afuera y pocas esperanzas de que la calefacción ayude. Los kilómetros transcurren, se esfuman atrás para correr un solo momento, que dura todo el amanecer mientras tarareas algo que no tiene sentido.




















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