20090908

Cuando despertó se sintió tan sucia y transpirada, que ensimismada entre el silencio de su cama y las sábanas blancas se empezó a acariciar, mientras, afuera llovía y el ruido de las gotas rebotaba en la ventana empañada. Deslizó su cuerpo con pesadez y se dirigió lentamente al baño, lo inspeccionó cuidadosamente al tiempo que encendió, clic, clic, uno a uno los focos mientras se acostumbran a la luz su vista. Entonces se queda posando para la eternidad frente al espejo tratando de reconocerse, conforme se ilumina su rostro termina de abrir los ojos. Está frente al lavabo con el agua corriendo y se limpia minuciosamente para hacer coincidir sus hábitos con sus principios, regresa a la cama, aún es temprano y después de hacerse de nuevo el amor, se levanta para bañarse completa. Enjabonando y fregando cada una de sus partes en un agua ardiente que suponía la cocinaría para convertir sus errores en entusiasmo, porque bien sabe que no caben todos sus yerros en un lavamanos o por la rejilla de la regadera. Y después, el ritual de la despedida en que después de secarse minuciosamente, una y otra vez, con la toalla blanca, basta y áspera que le termina de quitar la culpa. Se maquilla escrupulosamente para ella misma y se viste minuciosamente de negro absoluto por pura inercia, sabe que los pequeños detalles son los más importantes. Mientras se pone, una a una, las prendas que van dejando cubierto su cuerpo y aventuras ya pasadas, para convertirse en otra persona, tan llena de sosiego y ternura que termina pensando que, ella, tan solo es la ofrenda que ni todos tienen, ni se comparte. Solamente quiere tener recuerdos felices y verse radiante y fresca, porque no se puede guardar imágenes del amor por mucho tiempo, transcurre y se vuelven memoria. Solo el icono de su cara en el espejo y este: es la de un compendio sin dueño, sin nadie que encaje con él o lo ojee en su regazo, no es ella misma y no se conoce. Y el murmullo del agua entre su cuerpo es el sonido de esta historia.

4 comentarios:

Baby dijo...

Hermoso y delicadamente erótico
y sensual. Esa mujer que posa
frente al espejo, para la eternidad...Qué bella forma de
describir la soledad o eso es
lo que me golpea o creo percibir, de este relato.
Baby

Indio Cacama dijo...

hay oscuridad en la compulsión por la limpieza

BB dijo...

Yo pienso que lo que trata de
limpiarse es el alma...

nacho dijo...

Tremendo. Relato que trastoca el tiempo y los sentidos.

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